Es común escuchar “necesito un examen ocupacional” como si todas las valoraciones fueran iguales. En realidad, el objetivo cambia según el momento en que se realiza la evaluación.
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ToggleExamen de ingreso
Se realiza antes de iniciar las actividades o al comienzo de la vinculación, con el propósito de conocer las condiciones de salud relevantes frente a las exigencias del cargo y establecer recomendaciones cuando sean necesarias.
Examen periódico
Permite hacer seguimiento durante la relación laboral. Su utilidad aumenta cuando la empresa tiene claros los peligros del cargo y los cambios que ha tenido el trabajador o su puesto de trabajo.
Examen de egreso
Se realiza al finalizar la relación laboral para registrar el estado de salud al cierre de la vinculación y dejar trazabilidad de hallazgos o recomendaciones pertinentes.
¿Por qué no deben tratarse como trámites idénticos?
Porque el contexto es diferente. Un examen de ingreso mira el punto de partida, uno periódico observa la evolución durante el trabajo y uno de egreso registra la condición al finalizar. La información que se necesita y la interpretación clínica deben corresponder a ese objetivo.
La empresa también debe hacer su parte
Una buena orden de servicio debe identificar correctamente el tipo de examen, el cargo y la información ocupacional necesaria. Esto reduce errores, evita citas mal solicitadas y mejora la calidad de la valoración.
Si no tienes claro qué tipo de evaluación corresponde, conviene aclararlo antes de agendar.








